The great petite
collection, reunión

de minucias
Karina Sosa

“Las colecciones unen. Las colecciones aíslan.
Unen a quienes aman la misma cosa. (Pero nadie ama como yo; lo bastante.)
Aíslan de aquellos que no comparten la pasión. (Casi todo el mundo, por desdicha)”.
El amante del volcán, Susan Sontag

Tenía ocho años cuando vi, por primera vez, el joyero de una de mis tías repleto de aretes de filigrana con piedritas de color blanco... No era solamente un joyero: Eran varias cajitas musicales, con su espejo empañado por el tiempo y su bailarina de plata girando, un cisne blanco dando vueltas lentísimas mientras sonaba quizás El lago de los cisnes.

 

Esa imagen me acompaña y la interpreto, ahora, como el primer acercamiento a una colección. Quise entonces formar mi propia colección.

La única manera de poseer algo a tan corta edad era tener un diario. Después descubrí que las personas mayores y que guardaban algún secreto poseían, casi todas, alguna colección: juegos de té, joyas, rebozos, juguetes, piezas de bicicletas, plantas, hojas de árboles...

 

Mi tío Moisés, es carpintero. Fue la primer persona que me mostró un herbario. Yo no sabía que su colección de hojas, fragmentos de plantas, de hierbas apisonadas sobre un cuaderno de papel cebolla era precisamente un herbario y que Emily Dickinson (ahora una de mis poetas más queridas) tenía varios herbarios. Yo debía tener nueve o diez años y estaba maravillada con los cuadernos de mi tío. Él era, en esa época, un hombre que se la pasaba entre sus tablas de madera o haciendo costales con aserrín (esa podía ser otra colección: virutas de madera), o preparando garrafones con mezcales y alguna fruta o yerba.

 

Un día dejó su carpintería, a unos pasos de mi casa, y no volvió más. Lo he visto poquísimas veces y nunca le he contado que gracias a él, supe lo que es un herbario. Otra colección que descubrí por esa época es la colección de retazos de tela, un tipo muestrario, de mi tía abuela. Me gustaba que esos pedazos de tela sobrante estaban rasgados y pegados a un bloc ancho con unos apuntes en letra manuscrita, con un lápiz y con números que yo no comprendía muy bien. A veces en también husmeaba en el bote de galletas (una lata redonda) que contenía botones y un corazón de terciopelo repleto de alfileres.

Esas primeras series de objetos me impresionan y me hacen sentir una coleccionista diletante: creo que todavía no poseo tanto fervor para guardar objetos peculiares e irrepetibles. Yo decidí comenzar mi propia colección a los veinte años. Desde esa edad comencé a comprar libros. Primero libros muy sencillos: económicos. Pero a veces dejaba de invertir mi poquísimo dinero en ropa o zapatos, comida y demás cosas que uno compra a los veinte años, para poder comprar una edición de Siruela, Atalanta, o Acantilado. Siento que en esa primer época de coleccionista también adquirí el gusto por las libretas: compraba libretas que hoy en día sobreviven sin apuntes en mi librero y que cada vez son más. Compraba también lapiceros, lápices y algunas plumas fuente que ahora están extraviadas.

 

¿Qué pasó después? La primera mudanza de mi vida, de una ciudad a otra. Ahí perdí muchos libros muy queridos. Me duele pensar que un día entraré a una librería de segunda mano y encontraré esos libros a un precio impagable. Una colección es extraer una parte del mundo para depositarla en nuestra valija. Antes se usaba la palabra velís, palabra que he escuchado y aprendido de mis dos abuelas Irene y Rafaela, para llamar a una maleta, a un equipaje personal en el que se resguardaban los objetos preciados al ir de un lugar a otro. Velís procede de la palabra francesa valise: maleta, pero pienso si esa palabra tiene relación con velo. Velo que oculta, que preserva de los ojos ajenos.

 

Una colección, como bien apuntó Jean de La Bruyère no es una simple distracción, sino una pasión casi violenta. Podríamos pasar días intentando pensar en la afición de amigos, familiares, conocidos que acumulan objetos que a nosotros nos parecen extravagantes, inaccesibles o descabelladas: insectos disecados, notas de remisión, fotografías de personas desconocidas, recortes de periódicos, monedas o billetes.


A los veintiún años Peggy Guggenheim heredó lo que hoy serían veinte millones de dólares. Tiempo después Peggy se convirtió, como ella misma decía, en un museo.

Nuestra memoria es un museo: poseemos. Intentamos preservar sentimientos, colores, aromas, caricias, caricias. Todo está allí como en un gabinete de minucias intransferible a otros. A diferencia de un gabinete, una galería es un espacio en que se acumulan piezas o cuadros para hablar de nosotros mismos. Peggy Guggenheim y su Art of this Century, que inició como un lugar de encuentro entre un grupo de amigos y preservó mucho del llamado arte degenerado que se pretendía exterminar durante la Segunda Guerra Mundial, podría ser el ejemplo de cómo una colección personal ha definido y preservado la historia del arte a través del tiempo.


Toda colección nos retrata y preserva. Cuando se invita a ciertos personajes a crear una cápsula de tiempo, que será
encontrada en el futuro, se le está también incitando a guardarse en el tiempo. Eso es también una colección.

Cualquiera de los artistas de la The great petite collection, tienen en sus obras miradas únicas que podrían revelar una emoción humana al ser contempladas y preservadas.
Toda habitación, toda casa, es también la Casa della vita. La casa de nuestra existencia.


Mario Praz, el escritor italiano, reúne sus apuntes sobre los objetos que ha ido acumulando durante su vida (vivió en elPalazzo Ricci, en Roma) y que hoy reposan en un piccolo museo en Palazzo Primoli y con esos apuntes, Praz nos hace reflexionar que toda existencia es también la acumulación de deseos: la construcción de un museo, la edificación de una galería de obras que aunque no fueron pensadas por nosotros, algo podrían revelar sobre nuestra vida. Cada objeto remite a una época, y entonces al final de nuestra vida alguien que recorra esas habitaciones, podrá saber o intentará descifrar lo que vivimos.

 

The great petite collection es una forma de iniciarnos en la pasión del coleccionismo. Reunir, ordenar y clasificar para
preservar nuestros deseos en el tiempo.

ADRIÁN GUERRERO CASTELLANOS, 1975. GUADALAJARA, MÉXICO.

70 MINUTOS INTERRUMPIDOS TINTA/PAPEL 34.5 X 34.5 CM
ADRIAN GUERRERO

Vive y trabaja en Guadalajara. Arquitecto (ITESO). Maestría en Filosofía y Ciencias Sociales (ITESO). Imparte el taller de
Escultura en Cerámica y Taller de Creación II en la Universidad ITESO. Ceramista autodidacta. El trabajo de Adrián Guerrero denota una búsqueda constante por analizar la percepción humana apoyado en el terreno de la filosofía desde distintos niveles, generando nuevas reflexiones y re-significando lo que al parecer nos es común. Sus reflexiones y procesos parten de lo sencillo, de la sorpresa de lo pequeño y lo cotidiano. Es posible interpretar su trayectoria como una elipse que permanentemente regresa -aunque renovada- al camino recorrido, retomando y reinterpretando inquietudes que se han vuelto una constante en su trabajo: el tiempo, las relaciones espaciales y la fenomenología de las cosas en sí. Sin dejar de lado su pasión por la cerámica en sus diferentes técnicas, crea piezas, objetos e instalaciones con diversos materiales y soportes como lo son fotografía, video, dibujo, escultura y pintura. Su obra forma parte de colecciones como Louis Vuitton Foundation , Museo de Cerámica de Manises (Valencia, España), CERCO (Aragón, España) Colección Universidad de Guadalajara MUSA (Jalisco, México), Museo de Arte de Zapopan (Jalisco, México). Desde el 2004 a la fecha ha participado en numerosas exposiciones tanto individuales como colectivas en diferentes ciudades de la República Mexicana, así como en España, Reino Unido, Estados Unidos, Venezuela, Singapur, Corea, Italia y República Dominicana.

CLAUDIA RODRÍGUEZ, 1966, CIUDAD DE MÉXICO.

Radica en Guadalajara desde 1972. Realizó estudios de Artes Plásticas en el Instituto Cultural Cabañas. Estudió e impartió
clases de psicología en ITESO; durante el mismo periodo asistió a talleres de escultura con Lucio Loubert, en París, Francia. Ha expuesto en colectivas e individuales en Guadalajara, Jalisco; Monterrey, N.L.; la Habana, Cuba; Bruselas, Bélgica y Miami, Fl.
Fue seleccionada para la III Bienal Monterrey FEMSA y obtuvo una beca del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, en un proyecto con el grupo Art deposit (DF)

EMILIA SANDOVAL , 1975. CIUDAD DE CHIHUAHUA

Actualmente vive en Oaxaca, México.
Emilia Sandoval es una artista multidisciplinar. Obtuvo la Licenciatura en Artes Visuales por el Instituto Allende, incorporado a la Universidad de Guanajuato en San Miguel Allende, Guanajuato, México en 1999 – 2004.


El trabajo de Emilia Sandoval involucra labores artesanales en procesos de repetición de memoria y cuerpo bajo diferentes técnicas como el collage, la instalación, el textil o la pintura. La poética de la artista atraviesa la naturaleza para plantear problemas de la colonización en nuestro paisaje contemporáneo a partir de dos ejes. El primero, la formación de nuevas especies a partir de la combinación con materiales propios del consumo capitalista.


El segundo, el resultado visible de la transformación de los cuerpos a partir de estas relaciones. La artista habla desde la materialidad en sus obras, y en gestos sutiles construye reflexiones críticas, no solo de la sociedad actual latinoamericana sino también de los mecanismos que sostienen el mundo del arte.


La obra de Emilia Sandoval involucra la botánica y la ciencia. Su investigación, es una búsqueda de la identidad en el recuerdo, en el pasado guardado en la naturaleza de las plantas, de las historias o los cuerpos, traído al presente transformado en metáforas de lo que somos o de lo que nos estamos convirtiendo.

EMMANUEL GARCÍA , 1973. CIUDAD DE MÉXICO.

Cursó la licenciatura de Diseño Gráfico en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP), de la UNAM y, posteriormente, la carrera de Artes Plásticas en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado «La Esmeralda» (ENPEG), del INBA. Ha sido creador artístico dentro del Sistema Nacional de Creadores de Arte del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, 2010.
Destaca su labor docente y de difusión en el campo de la gráfica. Ha coordinado múltiples talleres de grabado en México y en el extranjero, inclinándose a la enseñanza y divulgación de los procesos de baja toxicidad en la gráfica y la estampa. También es fundador de la editorial independiente Tigre Ediciones de México, la cual busca fomentar y expandir el lenguaje de la gráfica a diversos creadores sin importar la disciplina de la que provengan, mediante la creación de carpetas gráficas, libros de artista y ediciones alternativas múltiples.
En el campo de la creación individual ha destacado en varios certámenes, bienales y concursos. Ha participado en más de cien exposiciones colectivas y trece exposiciones individuales; además, fue tutor de la disciplina de Gráfica del Programa Jóvenes Creadores del FONCA entre 2012 y 2014.
Ha sido becario del mismo programa y obtuvo una beca del programa de intercambio de residencias al Banff Centre en Alberta, Canadá. De julio a septiembre de 2014 participó en el proyecto Nao Now México-Beijing 2014 para abrir nuevas rutas de intercambio cultural entre México y China.

FRANCISCO CASTRO LEÑERO, CDMX 1954

Pintor abstracto contemporáneo.
Estudió pintura en la Escuela Nacional de Pintura “La Esmeralda” del Instituto Nacional de Bellas Artes, de 1975 a 1979. Su primera muestra se presentó en 1982 en la Galería del Auditorio Nacional de la Ciudad de México exhibiendo gráfica y dibujo.


Su obra se apega a la abstracción, en donde las formas geométricas sobre todo el cuadrado es un elemento recurrente. En su paleta predominan los tonos tierra, sin dejar de utilizar los colores primarios que están presentes en menor cantidad e inclusive a veces sólo como acentos. Sus composiciones suelen ser ordenadas, creando contrastes y pesos visuales a partir de las figuras geométricas y el trazo, acercándose al minimalismo conceptual. La obra de Francisco Castro Leñero ha sido exhibida internacionalmente en exposiciones individuales y colectivas en espacios como el Museo de la Américas de Puerto Rico, el Mexican Fine Arts Institute, de Chicago; el Museo Rufino Tamayo, el Museo de Arte Contemporáneo y el Hudson River Museum, de la ciudad de Nueva York. Desde 1999 forma parte del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

GEORGE MEAD MOORE, 1954. EU

George Mead Moore es un artista que vive y trabaja entre España, México, e Italia. El mundo de la naturaleza es el enfoque principal de sus dibujos. La obra de Moore esta en las colecciones del Museo del Arte Moderno de Nueva York, El Museo Whitney del Arte Americano y La Galería de Arte de la Universidad de Yale.
Sus dibujos se han expuesto en The Drawing Center, el Museo Nacional de la Estampa de México y el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca, México. Las obras de Moore han sido publicadas en Art Forum, Art in America, New Yorker y Letras Libres.

GUILLERMO PACHECO, SINALOA, 1971

Nacido en Sinaloa, donde tiene raíces igual que en Oaxaca, no ve una transición entre ambos estados, sino que más bien vive entre los dos, sur y norte. En Sinaloa trabajó en la fundación del Centro de Ciencias de Sinaloa, en los mismos años (1991) en que se creaba el Museo de Arte de Sinaloa.

IRENE DUBROVSKY, BUENOS AIRES, 1972

Reside en Mexico. A sus escasos 19 años recibe el Premio de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (Arg) CAYC. Sus primeras exposiciones sobre cartografías las realiza en Sudamérica, en Buenos Aires, Brasil y Venezuela. Su obra se caracteriza por la creación de mapas que indagan el problema de las teorías Cosmológicas y su representación en el ámbito de la estética. En sus obras utiliza la abstracción como el lenguaje primordial, que constituye para la artista la mejor traducción de la intensa inquietud interior del hombre ante los fenómenos. 


Su serie Cartografías Satelitales le valió la invitación a la X Bienal de la Habana, Cuba, a la Bienal de Curitiba y a la Bienal de Cuenca. Las obras que forman Universos Progresivos fue presentada en Hong Kong en 2015. Su exposición Mapas de la alteridad se itineró en Europa durante 2012/2014 exhibiéndose en galerías europeas y centros de arte contemporáneo en Viena, Barcelona, Madrid y Lisboa. En 2018 presenta Cosmologías en la Universidad de Santiago de Compostela y con la publicación de Antimateria Magia y Poesía.

Pertenece al Sistema Nacional de Creadores. Ha sido Jurado de diversos certámenes en México entre ellos la Beca a Jóvenes Creadores en los estados y el Concurso nacional de dibujo David Alfaro Siqueiros. Entre las exposiciones destacan, “Modos de Oir”, Laboratorio Arte Alameda. “Cartografias Satelitales» X Bienal de la Habana, “Universos Progresivos” Hong Kong, Puerta Roja, «World Maps», Galería Couturier, Los Angeles; «Paseo por Mapa», Antiguo Palacio de San Ildefonso, “Mapas Nomadas”,Bodega Quetzalli, Oaxaca. Fronteritat, Universitat de Valencia, Folia, Celda Contemporánea «Punto de Fusion», Bienal Ventosul, Brasil «Polo Norte-Polo Sur», Nina Menocal Projects, «Cartografías alteradas». Bienal de Cuenca, Museo Historia. , “La Maquina humana Centro Wifredo Lamm, La Habana, Museo Raul Anguiano de Guadalajara, Museo MACAY , “Mapas de la Alteridad”. Viena, Austria, Insitituto de Cultura, Centre Pere Prune Barcelona, Palacio de Egipto. Bienal Miradas Fronterizas, Tijuana, “La lengua perfecta” , Museo de Arte Ciudad Juarez; Bienal del Textil Contemporáneo, Museo del Chopo “Vuelo de Cronos; “Cartografía ilusoria”, Galeria Azul, Guadalajara. ”El libro de los muertos”, Museo Palacio del Arzobispado, Museo Rivera Anahuacalli.Trabaja actualmente en un pieza para espacio público, un gran espejo de agua en cerámica de alta temperatura a colocarse en el Jardín Botánico de Oaxaca. Su obra se ha compendiado en los Catálogos editados: Mapas de la Alteridad, Palacio de Egipto, Lisboa, 2014, “Polo Norte-Polo Sur” , Bienal de La Habana; Recollectibe Hong Kong, Galeria Puerta Roja, “Fronteritat” Universidad de Valencia, «EL libro de los Muertos», Museo SHCP; Bienal de Curitiba 2009; Bienal de Arte textil contemporáneo, México 2011, Vuelo de Cronos” Museo del Chopo, Catalogo de la Decima Bienal de la Habana, entre otros.

Arte y coleccionismo
Guillermo Santos

El coleccionismo ha sido un hecho fundamental en la historia del arte.
Sin la obsesión de ciertos coleccionistas el universo artístico sería menos vasto. El mito del cuadro oculto durante
décadas en un sótano o en una casa de campo enriquece el universo de la mirada contemporánea. De pronto, como algo inesperado, resurge del olvido un Turner, por ejemplo. ¿Cuánto se hallará oculto y cuánto ha sido destruido? El coleccionista resguarda al arte del olvido.


Sin duda, coleccionar es un arte en sí mismo, porque toda colección construida a base de gusto, inteligencia y
experiencia, nunca será igual a otra y manifestará una relación e interacción específica con todos sus objetos. Aunque todos por naturaleza tengamos el impulso por ir reuniendo ciertos objetos, para coleccionar arte se requieren de diversos criterios que muy seguramente parten del gusto particular. Así, sin quererlo, una persona va adquiriendo todas las imágenes que encuentra de rinocerontes, árboles, paisajes, simplemente por que le agradan, sin saber que también está contribuyendo a un debate estético que lo relaciona con toda la cultura. Las cuestiones fundamentales, como las preguntas, atraviesan a toda la humanidad. Y el coleccionista responde también a esas preguntas con sus objetos de arte, con sus gestos, con su forma de contemplar sus valorados elementos. Pensemos en los grandes conjuntos de arte que podemos observar hoy gracias al trabajo de un museo o una galería, que han sido prestados por particulares. A veces, las exposiciones internacionales dependen de ese fondo privado que se convierte en un bien para la sociedad.


La gente colecciona por muchas razones, pero más allá del mero placer de poseer está la noción de ser el guardián de piezas únicas. Además, es muy difícil que una obra de arte bien conservada se devalúe, por lo que se convierte en una buena forma de invertir, fomentar la cultura creativa y pensar a futuro. El arte nunca es solamente el material sino un conjunto de ideas y pensamientos. Por lo que cualquier colección será un legado no sólo físico.

Italo Calvino se pregunta qué intenta hacer un coleccionista: “¿Un diario secreto? ¿Una descripción del mundo?” Casi cualquier elemento que se nos ocurra podría coleccionarse. Ante el inmenso mar de objetos que se producen en la actualidad, el coleccionista se concentra en el deseo íntimo, en que todos esas formas creadas o no por el ser humano, guarden una medida con él y pasen a formar parte de su existencia. Así, en ir reuniendo aquí y allá objetos que le gustan, va creando una memoria personal que poco a poco va conectándose con la memoria de la humanidad.


Cuando alguien adquiere una obra de arte adquiere también algo del aura única que la recubre. Además del espacio físico, el arte pasa a formar parte de la vida íntima del coleccionista, que adquiere también un conjunto de
consideraciones. ¿Dónde y cómo colocar las piezas? ¿Cómo conservarlas? ¿Cómo hacer para que interactúen con otras de la colección? ¿Es necesario tener la obra de un solo artista o de varios artistas? ¿Cómo hacer para entablar una conversación con esta o aquella obra ? Son problemas bellos, que requieren de atención. Y la atención también es algo que se va fraguando, que se va orientando con el tiempo. Así que el coleccionista no es solamente un espectador, sino que, como un crítico de arte o un curador, comienza a a relacionarse con el mundo artístico y a interactuar con ese mundo.

 

Ahora bien, ¿cómo crear una colección, cómo entrar al refinado mundo del coleccionismo? Great Petite Collection es una iniciativa de Galería Quetzalli para que nuevos coleccionistas vayan orientando y perfilando sus deseos a la medida de sus posibilidades. Reúne el trabajo de un selecto grupo de artistas mexicanos, algunos con carreras muy amplias y otros de edad mediana y algunos creadores emergentes. La calidad de las piezas fue elegida bajo un criterio riguroso, tomando en cuenta la diversidad de formatos, tamaños y posibilidades. La idea de Great Petite Collection es abrir un diálogo con todos aquellos que quieran empezar a profesionalizar sus colecciones, relacionarse más profundamente con las cuestiones artísticas y fomentar la crítica.

IRMA PALACIOS, GUERRERO, 1953

Por las mañanas trabajaba y en las tardes iba a la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda”, del INBA, donde acudió al taller libre del maestro Reyes Haro. En ese periodo de aprendizaje entre los años 1973 y 1979 trató de aprender todo de la academia, explotó principalmente su investigación en los materiales pictóricos… hasta que encontró su lenguaje, en sus telas predominaba la materia y el color del informalismo español. Fue distinguida con becas como la Simon Guggenheim y la del Sistema Nacional de Creadores, además de haber recibido el premio de la primera emisión de la Bienal de Pintura Rufino Tamayo. Ha expuesto en forma individual en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México (1993), Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (1995), Chac-Mool Gallery, Los Ángeles, California (1995) y Museo de Arte Contemporáneo de Yucatán (2003), entre muchos otros museos y galerías de México y Estados Unidos. Su obra ha sido encasillada dentro del abstraccionismo lírico, donde su precedente más notable en nuestro país fue la artista Lilia Carrillo. Ha expuesto en diversos museos de México, Estados Unidos, Chile,y Europa. Invitada especial a los Emiratos Árabes.

JESÚS LUGO , 1963. CIUDAD DE MÉXICO

Las pinturas de Jesus Lugo reflejan su pasión por el cruce entre el arte y la historia. La reciente serie de pinturas de Lugo han hecho mención a la visión utópica de Tatlin y la revolución rusa, Manet y la cultura Napoleónica de la guerra, Jackson Pollock y el triunfo de la pintura Americana, y Francisco Toledo y los retos de la mundialización.
No es necesario ser estudiante de historia para apreciar el poder de las pinturas de Lugo. Su romanticismo, irreverencia, y su creación formal son inmediatamente aparentes. Lugo ha adaptado el paisaje histórico a sus propios propósitos, añadiendo como un aparato recurrente un andamiaje imaginario, en parte Piranesi y en parte Rube Goldberg. Este andamiaje, encantador por sí mismo, sugiere que la pintura es una realidad construida, un juego de delicados balances, precario, en peligro de derrumbarse en un abrir y cerrar de ojos.
En armonía con su tema voluminoso, las influencias de Lugo abarcan todo desde la pintura europea del siglo IXX y XX hasta el arte japonés, y desde comics y caricaturas hasta el erotismo de la cultura publicitaria contemporánea. En 2002, Lugo fue otorgado el primer premio del prestigioso Bienal Rufino Tamayo en México. Además de haber exhibido en el Museo Rufino Tamayo, México, D.F., recientes exhibiciones incluyen El Museo de Arte Moderno, México, y ARCO, Madrid.

JOSÉ ÁNGEL SANTIAGO, OAXACA, 1990

Ha ocurrido en la obra de José Ángel Santiago una constante entre biografía personal y vida animal: para el autor, la forma de una serpiente, o la de un lobo, se mantiene fiel al relato que intentamos hacernos sobre el origen de nuestro mundo. En esta ocasión ha decidido extender esa manifestación personal al terreno mítico. Cada fresco como la biografía de una tierra arrasada, de una zona constantemente amenazada por la devastación ecológica, el olvido de su idioma, el abandono de su tierra.

Cada uno como lucha contra el olvido.

JOSÉ VILLALOBOS, OAXACA, 1950

Su trabajo está cifrado en una reflexión continua acerca del entorno: el paisaje, la luz, el tiempo y su impronta en los objetos, así como la naturaleza y sus ciclos son algunos de los aspectos que permean su quehacer artístico. Su obra, principalmente abstracta, integra elementos que van de la línea precisa a formas geométricas desdibujadas o inexactas tratadas a través de una experimentación constante con el color y la textura. Aunque su trabajo es fundamentalmente pictórico, Villalobos ha transitado por disciplinas diversas: grabado, escultura y cerámica, algunas de ellas.Ha expuesto en diferentes galerías y museos de México y el mundo a lo largo de más de tres décadas de trayectoria.

JUDITH ROMERO, VERACRUZ, 1976

Vive y trabaja en Oaxaca.
Su trabajo explora desde una perspectiva feminista, aspectos vinculados al cuerpo, las identidades y las decisiones políticas que asumen las mujeres frente a los mandatos sociales.
Documenta y construye en diversos escenarios y contextos imágenes que evocan sus complejas realidades e imaginarios. Cursó diversos talleres y diplomados de fotografía e impresión digital. Ha participado en la edición y diseño de libros de arte. Su proyecto Otras mujeres que aborda la decisión de no tener hijos en Latinoamérica, ha sido exhibido en México y Chile. Actualmente dirige la galería fotográfica Resplandor en Oaxaca.

LAURA ROSETE, 1966, CIUDAD DE MÉXICO

Estudió en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda y cursó la Maestría en Artes Visuales en la Escuela Nacional de Artes Plásticas, UNAM. Realizó en 1992 su primera exposición individual en la Galería La Esmeralda, ENPEG, INBA. Fue becaria del FONCA, en el programa Jóvenes Creadores, durante los años 2000-2001. En 2002 obtiene la Mención honorífica Nacional de la Escultura en la l Bienal de Artes Visuales de Yucatán. En 2004 participa en una exposición colectiva en Especial Art Gallery, Miami, EUA, y obtiene la beca en el Programa de Intercambio de Residencias Artísticas, México-Canadá, del FONCA, en el Banff Centre en la disciplina de escultura. En México ha expuesto en Lourdes Sosa Galería en 2002, y en el 2006, en el Centro Cultural España. En 2006 realiza la Residencia en el Vermont Studio Center, Johnson, Vermont, EUA.

PERLA KRAUZE, 1953, CIUDAD DE MÉXICO

Realizó estudios en Antropología en la Escuela Nacional de Antropología e Historia 1973. Como segunda carrera, estudió Diseño Gráfico en la Escuela de Artes Plásticas de San Carlos de la UNAM, entre 1974 y 1977. Después se trasladó a Londres, donde realizó un Diplomado en Textiles en el Goldsmiths College de 1979 a 1980. En esta misma ciudad, realizó sus estudios de Maestría en Artes Visuales, Pintura y Escultura en el Chealsea College of Art.1.
Ha recibido diferentes premios y becas, y ha realizado varias residencias artísticas, entre ellas en el Banff Center for the Arts en Banff, Canadá y el Art Institute de Santa Fe, Estados Unidos. Su obra forma parte de la colección del Museo de Arte Moderno, Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca, Museo de Arte Carrillo Gil, Museo de la SHCP, Museo Nacional de la Estampa, Museo de la Cancillería, y Museo de Arte Contemporáneo de Scottsdale, Arizona, Estados Unidos.

RICARDO GUZMÁN, GUADALAJARA, 1979

Artista visual, estudió Artes Audiovisuales en el Centro de Medios Audiovisuales y Artes Visuales especializadas en Fotografía en la Universidad de Guadalajara, la Residencia para Artistas Internacionales de la Academia de Artes Visuales y la School of Visual Arts.
En 2012 participó en el programa de residencias de la American Fundation For The Cuban Development. Fue seleccionado del Premio Mexicano de Fotografía Contemporánea de la Fundación Mexicana de Cine y Artes FUMCA. Estuvo a cargo de los proyectos relacionados a la gestión, producción, difusión y exhibición de las Artes Visuales de Cultura UDG, dirigiendo por más de 5 años los espacios de Casa Escorza y Casa Vallarta, y gestionando exhibiciones fuera de México para la Universidad de Guadalajara entre las que destaca una curaduría de la obra de José Hernández-Claire realizada especialmente para el Instituto Cultural de la Embajada de México en Los Ángeles y para la Universidad de Texas en Austin.

RICARDO PINTO, CDMX 1973

Arquitecto por la Universidad de Guadalajara. Algunas de sus exposiciones individuales son: 53°, Drexel Galería, Monterrey NL, 2016; Cultura malla, Museo de arte Contemporáneo de Yucatán, MACAY, 2012; Open Studio, Leighton Artist Colony, Banff Centre, Banff, AB, Canadá, 2011; Filo Profundo, Museo de Arte Abstracto Manuel Felguerez, Zacatecas, Zacatecas. (Catálogo), 2009; Branched Path, The Other Gallery,The Banff Centre, Canadá, 2006; Deriva/ natura, San Miguel de Allende, Guanajuato, 2005; Nosotros los callados, Museo del Exconvento del Carmen, Guadalajara, Jalisco, 2000; Linderos Silentes, Museo de León,León, Guanajuato, 1999; Silencio, Centro Cultural Animas de Luvina, Guadalajara, Jalisco, 1996; etc


Ingresó al Sistema Nacional de Creadores en el 2015. En 2014 participó en NAONOW Residencia en el Xu Yuan Center, Beijin China. En el 2011 y 2006 realizó residencias en el Centro Banff, Canadá. En 2009 fue becario del Fonca. Obtuvo el segundo lugar en la Bienal Julio Castillo.

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